Qué poner en la página de inicio de tu empresa para conseguir más contactos
Descubre qué elementos no deberían faltar en la portada de tu web para explicar tus servicios, transmitir confianza y facilitar que tus visitantes contacten contigo.
Por IMDIGITAL
La página de inicio es una de las principales cartas de presentación de tu negocio. Te explicamos qué información incluir, cómo organizarla y qué errores evitar para que tus visitantes entiendan lo que ofreces y tengan más fácil contactar contigo.
La página de inicio es uno de los primeros lugares que visitan muchas personas cuando quieren conocer una empresa. Es el escaparate digital de tu negocio y, en pocos segundos, debería permitir entender qué haces, a quién te diriges y cómo pueden contactar contigo.
Sin embargo, es habitual encontrar páginas de inicio con demasiada información, mensajes genéricos o diseños atractivos que no explican claramente qué ofrece la empresa.
Una buena portada no necesita tener decenas de secciones ni efectos visuales espectaculares. Necesita comunicar bien, generar confianza y ayudar al visitante a dar el siguiente paso.
En este artículo te explicamos qué poner en la página de inicio de tu empresa, cómo organizar los contenidos y qué errores conviene evitar.
1. Una presentación clara de tu empresa
Lo primero que debería encontrar una persona al entrar en tu web es una explicación sencilla de lo que haces.
No obligues al visitante a navegar por varias páginas para descubrir a qué se dedica tu negocio.
La parte superior de la página, también conocida como sección principal o hero, debería responder a tres preguntas:
¿Qué ofrece tu empresa?
¿A quién van dirigidos tus servicios?
¿Qué puede hacer el visitante a continuación?
Por ejemplo, imaginemos una empresa de reformas.
Un mensaje como "Creamos espacios para vivir tus sueños" puede resultar atractivo, pero no explica exactamente qué servicios ofrece.
En cambio, "Reformas integrales de viviendas en Madrid" comunica de forma inmediata la actividad y la zona de trabajo.
Puedes acompañarlo de una frase breve que explique tu propuesta de valor y un botón para solicitar información o presupuesto.
El objetivo es que cualquier persona pueda entender tu negocio sin tener que investigar.
2. Tus principales servicios, visibles y bien explicados
Después de presentar tu empresa, llega el momento de explicar qué puedes hacer por tus clientes.
No es necesario incluir todos los detalles de cada servicio en la página de inicio. Para eso puedes crear páginas específicas.
Lo recomendable es mostrar los servicios principales mediante bloques sencillos que incluyan:
Nombre del servicio.
Breve explicación de qué incluye o qué necesidad resuelve.
Imagen o icono relacionado, cuando aporte información.
Enlace a una página donde ampliar los detalles.
Imaginemos una empresa de mantenimiento informático que ofrece asistencia técnica, mantenimiento de equipos y configuración de redes.
En lugar de escribir un párrafo extenso con todos sus servicios, puede presentar tres bloques independientes que permitan identificar rápidamente cada solución.
Esta organización facilita la lectura y ayuda a dirigir al visitante hacia la información que realmente le interesa.
3. Explica por qué deberían elegirte
Una vez que el visitante entiende qué haces, es probable que se pregunte qué diferencia a tu empresa de otras alternativas.
Aquí es donde debes explicar tu propuesta de valor.
No se trata de afirmar que eres el mejor del mercado, sino de comunicar características reales de tu negocio que puedan resultar relevantes para tus clientes.
Algunos ejemplos, siempre que sean ciertos, pueden ser:
Atención personalizada durante el servicio.
Especialización en determinados trabajos.
Experiencia demostrable en el sector.
Servicio en una zona geográfica concreta.
Procesos de trabajo claros y transparentes.
Asesoramiento antes de contratar.
Evita utilizar expresiones como "somos líderes", "máxima calidad garantizada" o "los mejores profesionales" si no puedes respaldarlas.
Es preferible explicar algo concreto que recurrir a frases comerciales que podrían aparecer en cualquier otra web.
4. Cómo organizar los contenidos de tu página de inicio
El orden de la información también importa.
Una página de inicio debería acompañar al visitante desde el descubrimiento de tu empresa hasta la posibilidad de contactar contigo.
Aunque cada negocio tiene necesidades diferentes, una estructura sencilla puede funcionar como punto de partida:
Presentación principal: qué haces, para quién y una llamada a la acción.
Servicios destacados: resumen de tus principales soluciones.
Propuesta de valor: razones concretas para considerar tu empresa.
Trabajos o proyectos: ejemplos reales que permitan conocer tu actividad.
Opiniones de clientes: testimonios auténticos, si dispones de ellos y puedes utilizarlos.
Información sobre la empresa: una presentación breve que aporte cercanía.
Contacto: opciones claras para solicitar información o presupuesto.
No todas las empresas necesitan incluir exactamente las mismas secciones.
Por ejemplo, una empresa de reformas puede beneficiarse de mostrar fotografías de proyectos terminados, mientras que una asesoría puede necesitar explicar mejor sus especialidades y su forma de trabajar.
Lo importante es priorizar la información que ayude a tus potenciales clientes a tomar una decisión.
También conviene pensar en la navegación desde dispositivos móviles.
Las secciones deben mantener un orden lógico, los textos tienen que ser fáciles de leer y los botones deben resultar cómodos de utilizar.
Recuerda que una página de inicio no tiene que contar absolutamente todo sobre tu empresa. Su función también es dirigir a otras páginas donde el usuario pueda ampliar la información.
5. Muestra pruebas reales que generen confianza
Antes de contratar un servicio, muchas personas quieren comprobar que están tratando con una empresa real y conocer cómo trabaja.
Tu página de inicio puede ayudar a transmitir esa confianza mediante información verificable.
Trabajos y proyectos realizados
Si tu actividad lo permite, mostrar ejemplos de trabajos anteriores puede ser especialmente útil.
Una empresa de instalaciones puede enseñar proyectos terminados. Un estudio de diseño puede presentar una selección de sus trabajos. Una empresa de servicios profesionales puede explicar casos reales, respetando siempre la confidencialidad de sus clientes.
Procura acompañar las imágenes de una breve descripción que permita entender qué trabajo se realizó.
Utiliza únicamente fotografías y materiales propios o aquellos para los que tengas los derechos y permisos correspondientes.
Opiniones y testimonios
Las reseñas también pueden ayudar a resolver dudas.
Si dispones de opiniones reales de clientes, puedes destacar algunas en tu página de inicio.
Es importante no inventar testimonios ni modificar su sentido. También debes asegurarte de contar con la autorización necesaria cuando publiques nombres, fotografías u otros datos personales.
Información sobre tu empresa
No todos los negocios necesitan una extensa presentación corporativa, pero sí resulta conveniente que el visitante pueda saber quién está detrás de los servicios.
Una descripción breve, información de contacto coherente y un enlace a una página sobre la empresa pueden aportar transparencia.
6. Facilita el contacto desde el primer momento
Uno de los errores más habituales en las webs empresariales es dificultar el contacto.
Puedes tener una página visualmente atractiva y unos servicios bien explicados, pero si el visitante no encuentra cómo solicitar información, estás introduciendo una barrera innecesaria.
Por eso, las llamadas a la acción deben formar parte de la estructura de la página.
Algunos ejemplos son:
Solicitar presupuesto.
Pedir información.
Reservar una cita.
Consultar disponibilidad.
Contactar con la empresa.
Elige mensajes que correspondan con las acciones que realmente puede realizar el visitante.
No es necesario colocar un botón en cada párrafo. Es mejor situarlos en puntos estratégicos, como la presentación principal, después de explicar los servicios y al final de la página.
¿Formulario, teléfono o WhatsApp?
Dependerá de tu actividad y de cómo prefieran comunicarse tus clientes.
Un formulario puede resultar práctico cuando necesitas recopilar algunos datos antes de responder.
El teléfono puede ser importante para negocios que reciben consultas urgentes o requieren una conversación directa.
WhatsApp puede facilitar un primer contacto rápido, siempre que puedas atenderlo adecuadamente.
Puedes combinar varias opciones, pero procura que todas funcionen correctamente y que el usuario sepa qué esperar después de contactar.
En los formularios, solicita únicamente los datos necesarios e incluye la información de privacidad correspondiente.
7. Errores que deberías evitar en la página de inicio
Además de saber qué incluir, conviene identificar algunos errores que pueden perjudicar la experiencia de tus visitantes.
Demasiado texto sin organización
Explicar tu actividad es importante, pero presentar grandes bloques de texto sin encabezados ni separación dificulta la lectura.
Utiliza párrafos breves, títulos descriptivos y secciones bien diferenciadas.
Imágenes bonitas que no explican nada
Las fotografías y las ilustraciones deberían aportar contexto.
Una imagen relacionada con tu actividad suele resultar más útil que una fotografía genérica que podría pertenecer a cualquier empresa.
Mensajes demasiado genéricos
Expresiones como "soluciones innovadoras para tus necesidades" no siempre ayudan a entender qué ofreces.
Intenta sustituirlas por mensajes concretos que expliquen tus servicios y sus destinatarios.
Una navegación complicada
Evita menús con demasiadas opciones, nombres poco claros o enlaces difíciles de localizar.
La navegación debería ayudar al usuario a encontrar lo que busca, no obligarlo a adivinar dónde está cada cosa.
Olvidarse de la versión móvil
Una página que funciona bien en ordenador puede resultar incómoda en un teléfono.
Comprueba que los textos sean legibles, las imágenes se adapten correctamente, los formularios sean utilizables y los botones no queden demasiado juntos.
No revisar los enlaces y formularios
Un botón de contacto que no funciona o un formulario que no envía correctamente la información puede impedir que una persona interesada llegue a comunicarse contigo.
Revisa periódicamente estos elementos, especialmente después de realizar cambios en la web.
8. ¿Es necesario incluir toda la información en la página de inicio?
No. De hecho, intentar concentrar toda la información de tu empresa en una sola página puede hacer que resulte difícil de utilizar.
La página de inicio debe ofrecer una visión general y facilitar el acceso a los contenidos más importantes.
Por ejemplo:
La portada presenta los servicios principales.
Las páginas de servicios explican cada solución con más detalle.
La sección de proyectos muestra trabajos realizados.
La página sobre la empresa amplía la información corporativa.
La página de contacto permite enviar consultas.
Esta distribución ayuda a mantener una estructura clara y permite que cada página responda a una necesidad concreta.
También facilita crear enlaces internos útiles entre contenidos relacionados, sin llenar la portada de información innecesaria.
9. ¿Cómo saber si tu página de inicio está funcionando?
Tener una web publicada no significa que debas olvidarte de ella.
Conviene revisar periódicamente si los visitantes encuentran la información y utilizan las opciones de contacto.
Algunos aspectos que puedes observar son:
Qué páginas visitan después de entrar en la portada.
Qué botones o enlaces reciben interacciones.
Si los formularios generan consultas correctamente.
Si la navegación funciona bien en móviles.
Qué preguntas se repiten entre las personas que contactan contigo.
Estos datos no deben interpretarse de forma aislada, pero pueden ayudarte a detectar oportunidades de mejora.
Por ejemplo, si recibes muchas consultas preguntando si trabajas en una determinada zona, quizá convenga hacer más visible esa información en la web.
No necesitas cambiar constantemente el diseño. A veces, mejorar un titular, reorganizar una sección o aclarar un servicio puede hacer que la página resulte más útil.
10. Tu página de inicio debe ayudar a conseguir clientes, no solo visitas
Una página de inicio bien planteada no consiste únicamente en combinar colores, imágenes y textos atractivos.
Debe explicar tu actividad, presentar tus servicios, resolver las dudas principales de tus visitantes y facilitar el siguiente paso.
La estructura ideal dependerá del tipo de empresa, de sus clientes y de sus objetivos. No existe una plantilla universal que funcione igual para todos los negocios.
Por eso, antes de diseñar o rediseñar tu web, conviene preguntarse qué necesita saber una persona para valorar tus servicios y cómo puedes ofrecerle esa información de manera sencilla.
Si estás pensando en crear una web para tu empresa o mejorar la que ya tienes, puedes conocer IMDIGITAL y nuestras soluciones digitales para valorar qué estructura y contenidos encajan mejor con tu negocio.